La energía eléctrica del vehículo se genera en el alternador a partir del movimiento. Esta energía eléctrica pasa a la batería que es la encargada de acumularla y liberarla cuando los distintos componentes del vehículo así lo demandan.
La batería es, por tanto, un acumulador de energía que proporciona energía eléctrica, entre otros componentes, al motor de arranque del vehículo.
El arranque de un motor de combustión por medio del motor de arranque requiere durante un breve espacio de tiempo corrientes muy elevadas de entre cientos y miles de amperios. Este proceso se dificulta a medida que la temperatura exterior es más baja, sin embargo una batería ha poder arrancar en invierno incluso a bajas temperaturas.
Actualmente, nos encontramos con que una parte muy importante de los componentes de un vehículo son electrónicos, por lo que la batería además de cumplir con la importante función de arranque, es además fundamental para el debido funcionamiento del vehículo.
Las baterías, en principio no necesitan mantenimiento, sin embargo resulta conveniente una inspección ocular cuando se acude al taller para realizar una revisión.
Las baterías tienen una vida útil que varía en función de su uso y características. Una que no esté en buenas condiciones la batería debe ser sustituida por otra nueva.
