El freno de disco es un sistema de frenado en el cual una parte móvil -el disco-, solidario con la rueda que gira, es sometido al rozamiento de unas superficies de alto coeficiente de fricción -las pastillas-, que ejercen sobre ellos una fuerza suficiente como para transformar toda o parte de la energía cinética del vehículo en movimiento en calor, hasta detenerlo o reducir su velocidad.
El mecanismo del freno de disco es similar en el aspecto descrito al freno de tambor, con la diferencia de que la superficie frenante es menor pero la evacuación del calor al ambiente es mucho mejor, compensando ampliamente la menor superficie frenante.
Para mantenernos seguros al volante de nuestro vehículo es indispensable contar con el buen funcionamiento del sistema de frenado. Para ello, es recomendable solicitar con regularidad la revisión completa de los controles del sistema de frenado y que compruebe el liquido de frenos.
Una revisión completa del sistema de frenado del vehículo deberá incluir la revisión de: las piezas hidráulicas a partir del comportamiento del pedal de frenos; los indicadores del desgaste de pastillas y nivel de líquido de frenos; la temperatura de ebullición del líquido de freno; las posibles pérdidas externas del circuito; el funcionamiento de luces de freno posteriores; el estado de la superficie de los discos de los frenos y sus grosores; el estado de las zapatas de freno; el estado de los manguitos y tubos de frenos; el freno de mano. Igualmente, esta revisión completa deberá incluir el control de: las pastillas de freno; la estanqueidad del cilindro maestro y el nivel de líquido en el depósito; la eficacia de la asistencia al frenado en el pedal del freno; el estado mecánico de las pinzas de freno así como de su estanqueidad; la correcta estanqueidad de los cilindros de rueda o de las pinzas de freno; los tambores o los discos traseros.
