Una buena conservación del vehículo exige una que se realicen revisiones periódicamente. Su frecuencia puede variar en función de:

1.- Los kilómetros recorridos.
2.- El tiempo transcurrido.
3.- El uso que se de al vehículo. Además de los factores anteriores, es determinante el tipo de conducción que se realiza, el lugar donde se desarrolla la conducción (carretera , campo, ciudad).
4.- La antigüedad del vehículo.

